Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera

domingo, 10 de abril de 2011

NO recuerdo muy bien cuántos besos dejamos en cada esquina, pero imposible olvidarme de aquel cuarto donde aquella noche subió... la adrenalina , y se juntaron Rosario y la Capital, se juntaron el bien y el mal, se juntaron dos almas en una sola, se juntaron Sabina y Piazzola, se junto una religion que era puro corazón con otra que NUNCA existió. Se juntaron dos camas y no alcanzaba para tanta fuego, tanta acción, tanto descontrol. Elegimos el colchón más chico, y pareció de dos plazas, cuando el colchón termino bienvenido fue el piso del comedor de su casa.. 

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